cms-img

Un día, iba caminando por aquel boulevard parisino. De repente, me detuve ante aquel escaparate, vi aquel vestido y observé que ocurría dentro de mí.

Un simple pedazo de tela había despertado en mi intensas emociones, sin saber cómo, mi mente viajo con aquella ropa a un lugar increíble en donde me encontraba personas muy interesantes. Envuelta en aquella prenda, me sentí segura, sé que suena raro, pero así fue y lo más importante de todo es que cuando salí de aquella ensoñación algo había cambiado, me sentía más feliz, más positiva y estaba verdaderamente contenta. La boutique no era muy cara y entré. Me dispuse a soñar con nuevos tejidos y tras fundir en la mente esas prendas con mi piel me di cuenta de algo, aquella ropa de la ciudad del amor, tenía algo que no encontraría a mi regreso y me di cuenta que tenía que compartir y ofrecer todas aquellas emociones con la gente que me importa.

Un año después nació Le Cotton Bleu. Una burbuja de sensaciones para las personas que un día decidieron que la magia debe revestirse con magia.”